La vida real en el mundo virtual: Redes Sociales

Estamos despiertos. Nos aburrimos. Prendemos el televisor, la computadora o el celular. Entramos a las redes sociales. Repetir este proceso a lo largo de todo el día, todos los días.

Es el siglo XXI. La evolución tecnológica es más fuerte que nunca, con avances tan buenos como malos… ¿y el mundo? Se ha vuelto tan pequeño, que ahora cabe en nuestros bolsillos. Es el mundo del cibernauta, ese que habita un cuerpo de carne y hueso con el principal fin de controlar distintos tipos de dispositivos para conectarse una red social globalizada en un microcosmos virtual.

En los últimos años se ha aumentado la dependencia hacia los medios electrónicos en nuestras vidas: al despertarse, lo primero que hacen las personas es checar sus celulares. Antes de irse a dormir, lo mismo. Memorizar teléfonos (u otro tipo de información incluso) ya es algo que pocos hacen. ¿Para qué, si el celular lo puede hacer?

Pero no todo es malo. Como en todas las cosas, siempre hay dos caras en la moneda. Las redes sociales nos ayudan a volver a establecer contacto con personas perdidas en nuestras vidas, disminuir el ancho del mundo, y acercarnos a otras culturas. El aprendizaje jamás había estado tan cercano a todos.

Por otro lado, se busca una identidad social, aunque esta no sea real. Nos olvidamos de lo tangible en búsqueda de una falsa apariencia que puede dar datos, que no son reales, sobre nuestras vidas. Detrás de una pantalla, cualquiera puede fingir felicidad, tristeza, expresar su enojo, molestar a los demás. Podemos cambiarnos nuestros nombres, y entonces ya vivimos en otras pieles. Unas compuestas por pixeles, pero también por mentiras.

Esto no significa que todos busquen exactamente lo mismo al consumir la digitalización. Habrá quienes usen la red como medio de vanidad y egocentrismo, y habrá quienes la usen como vehículo para socializar con mayor facilidad, o tal vez para simplemente compartir los gustos que se tienen. Variables hay de sobra, aunque siempre se puede llegar al mismo lugar: la aceptación social y la búsqueda de su mantenimiento.

Somos seres vivos, y somos inteligentes, conscientes de lo que hacemos, realmente no nos importa (como colectivo social) batallar por un mejor equilibrio entre lo real y lo virtual. Es una línea muy frágil que cada vez se distingue menos. Parpadeemos una vez y tal vez ya tendremos más similitudes con un archivo digital, que con el reino animal. Somos seres digitales en un mundo virtual.

Redacción: Brandon Camacho.

Sobrevivir al bloqueo lector


Les quiero hablar de este tema porque por el momento estoy pasando por esta terrible situación.

El bloqueo lector es cuando no tienes el poder de leer, que no sabes qué leer, no tienes la concentración, no tienes el tiempo porque leíste mucho y tú mismo cerebro pide time out, porque tienes mucho estrés, no tienes ni la más mínima idea de qué libros leer porque tienes muchos o tienes muchos para la tarea, quizá pasó que leíste un libro que te deprimió bastante como para guardarle luto y eso te provocó un bloqueo que puede durar días, semanas meses y quizá hasta años.

Dicho ya este término, hay tips sobre cómo ir encaminándote de nuevo a la lectura.

PASO NÚMERO UNO:

No te sientas mal lector, no te sientas menos lector, todos pasamos por lo mismo, debes considerar que no a todos nos pega de una misma manera, no nos dura un tiempo en específico, pero debemos de empezar a movilizar nuestra mente y nuestro tiempo para que tu mente pueda relajarse y no sentirse presionada a leer, leer, ¡LEER!

PASO NÚMERO DOS:

Trata de distraerte en otras cosas: ve películas, ve una serie, duerme el tiempo que dedicabas a tus lecturas, sal a caminar, pasea al perro o iguana que tengas, despeja la mente.

PASO NÚMERO TRES:

No te obligues a leer, debes de querer ya tomar un libro, a diferencia de “debo de”. No te condiciones porque, al final, puede que hasta dejes la lectura de nuevo y tengas que regresar al paso uno.

PASO NÚMERO CUATRO:

Elige un libro. Debes tomar en cuenta qué clase de libros/tipo de literatura es lo que te gusta, considera libros que ya has leído, libros que te gustaron, libros pequeños, cuentos, intenta cambiar el formato a la lectura que se está acostumbrado, intenta leer libros con imágenes, cómics, poesía, literatura no tan amplia y difícil, muchos de estos libros pueden ser best seller juveniles que tienen lenguajes e historias que no son pesadas, que no son al extremo extensos; libros a los que tienes demasiadas ganas de leer, libros que leíste de pequeño o hace muchos años. O el libro de alguna adaptación cinematográfica.

PASO NÚMERO 5:

No quieras correr al leer, ve despacio, a tu ritmo, no te fuerces, si no puedes con ese libro, busca otro, dale el tiempo que merece el libro y tu mente.

 Y bueno, eso fue todo de mi parte, si de algo les pueden servir mis recomendaciones, les dejo una pequeña lista de libros que puede que les sirvan para esta crisis lectora:

1. Cinema Lux de Janine Teisson

2. Cuentos del mundo de Emma Godoy

3. George: simplemente se tu mismo de Alex Gino

4. Persona normal y Corazonadas de Benito Taibo

5. Cómplices de Benito Taibo

6. Los años de los amantes de Hugo Marroquín

7. Ocho lugares que me recuerdan a ti de Alberto Villarreal

8. Pulsaciones de Javier Ruescas y Francesc Miralles

9. Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda

10. Nada de Janne Telller

Redacción: Sharon Garduño.