¿De qué hablamos cuando hablamos de cine de terror?

14330093_1165244600205948_18996494982297887_n

No hace mucho me encontraba vagando por el vasto mundo de las redes sociales, cuando una publicación referente a “La Bruja”, Ópera Prima de Robert Eggers, llamó mi atención. La mayoría de los comentarios acusaban al filme de estar “hecho con las patas”, de ser una película horrible y aburrida por “no tener efectos especiales ni sustos”, entre otras quejas.

Cuando hablamos del cine de terror contemporáneo, digamos, los últimos diez años, mencionamos filmes como “Actividad Paranormal”, “La Noche Del Demonio”, “Siniestro”, “El Conjuro”, etcétera. Obras que gustaron y disgustaron a las audiencias, pero algo que no se puede negar es cierta fórmula a la que se recurre constantemente en el género.

Lo cierto es que, cuando algo vende, se busca replicarlo. No hay éxito que no peque de haber sido copiado posteriormente. Entonces, por deducción, podemos descubrir lo que disfruta la audiencia.

Analizando las tramas de distintas cintas, encontramos un patrón: hay morbo, sangre, el repentino susto (“jump scare” o “screamer”), siempre acompañado por una música que va en crescendo o un momento de silencio; muchas muertes y temáticas que giran en torno a espíritus, posesiones y fuerzas provenientes del infierno (de ahí los usuales representantes eclesiásticos y cruces invertidas) o el típico integrante del grupo que en realidad estaba detrás de todo, ¿pero qué hay del trasfondo? ¿Los personajes, la inteligencia y/o profundidad en el guión?

Aunque tal vez algunas de ellas puedan irse a enfoques psicológicos, cintas de terror como “The Babadook”, “La Bruja” y “Está Detrás De Ti” buscan asustar al público con un enfoque diferente, buscan un terror que te hace pensar y te envuelve de forma distinta: metáforas y conceptos simples, pero representados tal vez de forma más simbólica; un susto que no se olvida a los dos segundos, sino que crece en la psique del espectador incluso hasta después de terminar la película. Te presentan personajes que se salen de los estereotipos y el guión se aleja del cliché para resultar impredecible.

Algo interesante de este “terror diferente” es que no suele ser muy del agrado de la audiencia, basta con meterse a Internet y ver las opiniones de los usuarios. No es malo que no guste una película, pero es curioso que mientras las críticas aplauden los trabajos, el público lo masacre. Evidentemente estos filmes aún venden y gustan pues se siguen produciendo, pero suelen ser trabajos más independientes y escasos.

Se puede notar que a la audiencia masiva se le tiene que vender un patrón consistente en una fórmula que puede bien resultar en aplausos o abucheos pues hay que recordar que, clichés o no, el cine siempre nos puede tomar por sorpresa. La podremos amar o la podremos odiar, pero la variedad no dejará de estar ahí.

Tú, como individuo, ¿qué es lo que buscas en una cinta de terror?

Redacción: Brandon Camacho.

Imagen: Fotograma de “La Bruja” (2015), de Robert Eggers. Cinematografía por Jarin Blaschke.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s